martes, 10 de marzo de 2026

Las 7 Iglesias. Apocalipsis.


 

Las 7 Iglesias de Apocalipsis.

Este es el anuncio que le dio a su siervo Juan por medio de su ángel. Para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. Es la revelación de Jesucristo, el Apocalipsis, que habla de un tiempo exclusivo de 3 años y medio, cuando comenzará la persecución. Más que todo a los judíos que han negado su nombre, y no han reconocido a Jesús, como rey y Señor. Y a los judíos que no han guardado su palabra. Y no han permanecido en él. Por defecto a todo aquel que en ese momento no se encuentre haciendo como el Señor Jesús mandó, a amarlo fielmente, a guardar su palabra y obedecerla y no negar su nombre. Y dice exactamente Así:

 

Éfeso:

Escribe al ángel de la iglesia de Éfeso, diles: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candelabros de oro, dice estas cosas: Yo conozco tus obras, tu trabajo, y tu paciencia; que no puedes soportar a los malos, has probado a los que afirman ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos. Has sufrido, has tenido paciencia, has trabajado arduamente por mi nombre, y no has desfallecido. Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, arrepiéntete, y haz las primeras obras; porque si no, vendré pronto a ti y quitaré tu candelabro de su lugar, si no te hubieres arrepentido. Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré a comer del árbol de la vida, que está en medio del paraíso de Dios.

 

Esmirna:

Escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el último, el que estuvo muerto y vivió, dice estas cosas. Yo conozco tus obras, tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), soporta la blasfemia de los que dicen ser judíos y no lo son, sino que son sinagoga de Satanás. No tengas ningún temor de las cosas que vas a padecer. Mira, el diablo ha de enviar a algunos de ustedes a la cárcel para que sean probados, y tendrás tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. El que venza no será morirá eternamente. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venza no recibirá daño de la segunda muerte

 

Pérgamo:

Escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice estas cosas: Yo conozco tus obras, y dónde habitas, donde está el trono de Satanás; retienes mi nombre, y no has negado la fe en mí, aun en los días en que Antipas fue mi testigo fiel, el cual murió entre ustedes, donde habita Satanás. Pero tengo unas pocas cosas contra ti, porque tú tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, el cual enseñaba a Balac a poner tropiezo delante de los hijos de Israel, a comer cosas sacrificadas a los ídolos y a cometer fornicación. Así también tú tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, lo cual yo aborrezco. Arrepiéntete, porque de otra manera vendré a ti pronto y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y escrito en la piedrecita un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. 

 

Tiatira:

Escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos como llama de fuego y sus pies semejantes al bronce bruñido, dice estas cosas: Yo conozco tus obras, amor, servicio, fe, tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. Pero tengo unas pocas cosas contra ti, porque permites a esa mujer Jezabel (que dice ser profetisa) enseñar y seducir a mis siervos a fornicar y a comer cosas ofrecidas a los ídolos.  Le he dado tiempo para que se arrepienta de su fornicación, y no se ha arrepentido. Mira, yo la echo en cama, y a los que adulteran con ella en gran tribulación, si no se arrepienten de sus obras. Mataré a sus hijos, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño la conciencia y el corazón; y daré a cada uno de ustedes según sus obras. Pero yo les digo a ustedes, y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esta doctrina y no han conocido las profundidades de Satanás, como dicen: Yo no pondré sobre ustedes otra carga. Pero lo que tengas, retenerlo hasta que yo venga. Al que venza y guarde mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones. Las regirá con vara de hierro, y serán quebrantadas como vaso de alfarero, como también yo la he recibido de mi Padre. Y le daré la estrella de la mañana. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 

 

Sardis:

Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas dice estas cosas: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante y confirma las cosas restantes que están para morir, porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, de lo que has recibido, has oído, guárdalo, y arrepiéntete. Porque, si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Mas tienes unas pocas personas también en Sardis que no han manchado sus vestiduras, y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venza será vestido de blancas vestiduras; y no borraré su nombre del libro de la vida, confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 

 

Filadelfia:

Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, cierra y ninguno abre. Yo conozco tus obras; mira, he puesto delante de ti una puerta abierta, y nadie la puede cerrar; porque tienes poca fuerza, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Presta atención, yo doy a algunos de la sinagoga de Satanás, de los que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; mira, yo haré que ellos vengan y se postren delante de tus pies, y sepan que yo te he amado. Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre todo el mundo, para probar a los que habitan sobre la tierra. Mira, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venza yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de mi Dios, y mi nuevo nombre. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 

 

Laodicea:

Escribe al ángel de la iglesia de los laodicenses: Estas cosas dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fuera frío o caliente!  Así, por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, tengas vestiduras blancas, para vestirte y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, por tanto, celoso, y arrepiéntete. Mira, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él, y él conmigo. Al que venza, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo también he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 



Apocalipsis

Libro:  Apocalipsis