Libro: Apocalipsis
Apocalipsis
jueves, 12 de marzo de 2026
martes, 10 de marzo de 2026
Las 7 Iglesias. Apocalipsis.
Las 7 Iglesias de Apocalipsis.
Este es el anuncio que le dio a su siervo Juan por medio
de su ángel. Para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.
Es la revelación de Jesucristo, el Apocalipsis, que habla de un tiempo
exclusivo de 3 años y medio, cuando comenzará la
persecución. Más que todo a los judíos que han negado su nombre, y no han
reconocido a Jesús, como rey y Señor. Y a los judíos que no han guardado su
palabra. Y no han permanecido en él. Por defecto a todo aquel que en ese
momento no se encuentre haciendo como el Señor Jesús mandó, a amarlo fielmente, a guardar su palabra y obedecerla y
no negar su nombre. Y dice exactamente Así:
Éfeso:
Escribe al ángel de la iglesia de Éfeso, diles: El que
tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete
candelabros de oro, dice estas cosas: Yo conozco tus obras, tu trabajo, y
tu paciencia; que no puedes soportar a los malos, has probado a los que afirman
ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos. Has sufrido, has
tenido paciencia, has trabajado arduamente por mi nombre, y no has
desfallecido. Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Recuerda,
por tanto, de dónde has caído, arrepiéntete, y haz las primeras obras; porque
si no, vendré pronto a ti y quitaré tu candelabro de su lugar, si no te
hubieres arrepentido. Pero tienes esto, que aborreces las obras de los
nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. El que tiene oído, oiga lo
que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré a comer del árbol de
la vida, que está en medio del paraíso de Dios.
Esmirna:
Escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el
último, el que estuvo muerto y vivió, dice estas cosas. Yo conozco tus obras,
tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), soporta la blasfemia de los
que dicen ser judíos y no lo son, sino que son sinagoga de Satanás. No
tengas ningún temor de las cosas que vas a padecer. Mira, el
diablo ha de enviar a algunos de ustedes a la cárcel para que sean probados, y
tendrás tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la
corona de la vida. El que venza no será morirá eternamente. El que tiene
oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venza no recibirá
daño de la segunda muerte.
Pérgamo:
Escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la
espada aguda de dos filos dice estas cosas: Yo conozco tus obras, y dónde
habitas, donde está el trono de Satanás; retienes mi nombre, y no has negado la
fe en mí, aun en los días en que Antipas fue mi testigo fiel, el cual murió
entre ustedes, donde habita Satanás. Pero tengo unas pocas cosas contra
ti, porque tú tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, el cual
enseñaba a Balac a poner tropiezo delante de los hijos de Israel, a comer cosas
sacrificadas a los ídolos y a cometer fornicación. Así también tú tienes a los
que retienen la doctrina de los nicolaítas, lo cual yo
aborrezco. Arrepiéntete, porque de otra manera vendré a ti pronto y
pelearé contra ellos con la espada de mi boca. El que tiene oído, oiga lo
que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré a comer del maná
escondido, y le daré una piedrecita blanca, y escrito en la piedrecita un
nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.
Tiatira:
Escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de
Dios, que tiene sus ojos como llama de fuego y sus pies semejantes al bronce
bruñido, dice estas cosas: Yo conozco tus obras, amor, servicio, fe, tu
paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. Pero tengo
unas pocas cosas contra ti, porque permites a esa mujer Jezabel (que dice ser
profetisa) enseñar y seducir a mis siervos a fornicar y a comer cosas ofrecidas
a los ídolos. Le he dado tiempo para que se arrepienta de su fornicación,
y no se ha arrepentido. Mira, yo la echo en cama, y a los que adulteran
con ella en gran tribulación, si no se arrepienten de sus obras. Mataré a
sus hijos, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño la
conciencia y el corazón; y daré a cada uno de ustedes según sus
obras. Pero yo les digo a ustedes, y a los demás que están en Tiatira, a
cuantos no tienen esta doctrina y no han conocido las profundidades de Satanás,
como dicen: Yo no pondré sobre ustedes otra carga. Pero lo que tengas, retenerlo hasta que yo venga. Al que venza y guarde mis obras hasta
el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones. Las regirá con vara de hierro,
y serán quebrantadas como vaso de alfarero, como también yo la he recibido de
mi Padre. Y le daré la estrella de la mañana. El que tiene oído, oiga
lo que el Espíritu dice a las iglesias.
Sardis:
Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los
siete Espíritus de Dios y las siete estrellas dice estas cosas: Yo conozco tus
obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante y
confirma las cosas restantes que están para morir, porque no he hallado tus
obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, de lo que has recibido, has
oído, guárdalo, y arrepiéntete. Porque, si no velas, vendré
sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Mas tienes unas
pocas personas también en Sardis que no han manchado sus vestiduras, y andarán
conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venza será
vestido de blancas vestiduras; y no borraré su nombre del libro de la vida,
confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles. El que
tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
Filadelfia:
Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Estas cosas
dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y
ninguno cierra, cierra y ninguno abre. Yo conozco tus obras; mira, he puesto
delante de ti una puerta abierta, y nadie la puede cerrar; porque tienes poca
fuerza, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Presta
atención, yo doy a algunos de la sinagoga de Satanás, de los que dicen ser
judíos y no lo son, sino que mienten; mira, yo haré que ellos vengan y se
postren delante de tus pies, y sepan que yo te he amado. Por cuanto has
guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la
prueba que ha de venir sobre todo el mundo, para probar a los que habitan sobre
la tierra. Mira, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu
corona. Al que venza yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca
más saldrá; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad
de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de mi Dios, y mi
nuevo nombre. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las
iglesias.
Laodicea:
Escribe al ángel de la iglesia de los laodicenses: Estas
cosas dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de
Dios: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fuera frío o caliente! Así, por cuanto eres tibio, y no
frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, me
he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; no sabes que tú eres un
desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Yo te aconsejo que de mí
compres oro refinado en fuego, para que seas rico, tengas vestiduras blancas,
para vestirte y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos
con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, por
tanto, celoso, y arrepiéntete. Mira, yo estoy a la puerta y llamo; si
alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él, y él
conmigo. Al que venza, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así
como yo también he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El
que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.