Capítulo 3
5. A
la iglesia de Sardis, le pide ser perfecta.
5.1.
Las obras de Sardis son imperfectas.
a. Apo 3:1 Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El
que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas dice estas cosas:
Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.
b. Apo 3:2 Sé vigilante y confirma las cosas restantes que
están para morir, porque no he hallado tus obras perfectas delante de
Dios.
c. Apo 3:3 Acuérdate, de lo que has recibido, has oído,
guárdalo, y arrepiéntete. Porque, si no velas, vendré sobre ti
como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Mat 5:48.
d. Apo 3:4 Pero tienes unas pocas personas también en
Sardis que no han manchado sus vestiduras, y andarán conmigo en vestiduras
blancas, porque son dignas.
5.1.
No borrará del libro de la vida al que venza.
Apo 3:5 El que venza será vestido de blancas vestiduras; y
no borraré su nombre del libro de la vida, confesaré su nombre delante de mi
Padre y delante de sus ángeles.
Apo 3:6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a
las iglesias.
“Sus obras son imperfectas delante de Dios, le dice a la
iglesia de Sardis, aunque trabaje para él. Sus obras no son aprobadas.” Son
hipócritas, no trabajan para agradar a Dios, sino al que está por encima de
ellos, para figurar, para conseguir alabo. Para que lo vea la gente, los que
tienen mayor cargo, para ser famosos ellos y no Jesús. Debe dejar de
enorgullecerse y buscar su fama en vez de la de Jesús. Estos, aunque son
salvos, pueden ser borrados del libro de la vida, se tienen que arrepentir,
para que Jesús sea su abogado”
6. A
la iglesia de Filadelfia.
6.1.
Ha guardado sus palabras, no ha negado su nombre
a. Apo 3:7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia:
Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que
abre y ninguno cierra, cierra y ninguno abre.
b. Apo 3:8 Yo conozco tus obras; mira, he puesto delante
de ti una puerta abierta, y nadie la puede cerrar; porque tienes poca fuerza, y
has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. De 10:12-13.
c. Apo 3:9 Presta atención, yo doy a algunos de la
sinagoga de Satanás, de los que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten;
mira, yo haré que ellos vengan y se postren delante de tus pies, y sepan que yo
te he amado.
6.1.
Lo guardará y no pasará por la tribulación.
a. Apo 3:10 Por cuanto has guardado la palabra de mi
paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre
todo el mundo, para probar a los que habitan sobre la tierra.
b. Apo 3:11 Mira, yo vengo pronto; retén lo que
tienes, para que ninguno tome tu corona.
6.2.
Al que venza le haré columna en el templo de Dios.
a. Apo 3:12 Al que venza yo lo haré columna en el
templo de mi Dios, y nunca más saldrá; y escribiré sobre él el nombre de mi
Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual
desciende del cielo de mi Dios, y mi nuevo nombre.
b. Apo 3:13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu
dice a las iglesias.
“Esta es la única iglesia que no se le pide
arrepentimiento, le asegura guardarla de la ola de pruebas, que abra para el
mundo en general, le dice que retenga lo que tiene. Que ha guardado su palabra
y no lo ha negado, por supuesto permanece amándolo”.
7. A
la iglesia de Laodicea, le pide que se decida.
7.1.
La iglesia no está ni con Dios, ni con el diablo.
a. Apo 3:14 Escribe al ángel de la iglesia de los
laodicenses: Estas cosas dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el
principio de la creación de Dios:
b. Apo 3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni
caliente. ¡Ojalá fuera frío o caliente!
c. Apo 3:16 Así, por cuanto eres tibio, y no frío ni
caliente, te vomitaré de mi boca.
d. Apo 3:17 Porque tú dices: Yo soy rico, me he
enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; no sabes que tú eres un
desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
e. Apo 3:18 Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado
en fuego, para que seas rico, tengas vestiduras blancas, para vestirte y que no
se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que
veas.
f. Apo 3:19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé,
por tanto, celoso, y arrepiéntete.
7.1.
El que venza de no negar al Señor se sentará en su trono.
a. Apo 3:20 Mira, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno
oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él, y él conmigo.
b. Apo 3:21 Al que venza, yo le daré que se siente conmigo
en mi trono; así como yo también he vencido, y me he sentado con mi Padre en su
trono.
c. Apo 3:22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu
dice a las iglesias.
“Esta es la iglesia indiferente, no se acerca a Dios, ni
se va definitivamente a servir al diablo, ella vive para ella, aunque cree, es
tibia, presume de lo que tiene, como si no necesita a Dios, pero es ciega le
dice Dios. Dios permanece llamándola, pero no atiende al llamado, se mantiene
ocupada en sus intereses, no los de Dios. Y Dios la llama al arrepentimiento.
Para Dios habitar en ella. Y darle parte en su trono. Porque no ha invitado al
Señor a su corazón, lo aleja de él, es una iglesia que no se mantiene atento a
la voz del Espíritu Santo”.
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